Atención al paciente
El chat (sin dar indicaciones médicas), los formularios de pre-consulta, las reseñas y los recordatorios.
Buena parte de tu trabajo es el trato con el paciente: responder dudas de coordinación, revisar sus formularios y cuidar la imagen del consultorio. Esta guía te explica cómo hacerlo bien, y dónde está la línea que no cruzas.
El chat con pacientes
Puedes usar el chat para comunicarte con los pacientes en temas de coordinación: confirmar una cita, resolver una duda sobre horarios, orientar sobre un trámite, avisar de un cambio.
Ahora, la regla más importante: no das indicaciones médicas. Tú no diagnosticas, no recomiendas medicamentos, no interpretas síntomas ni resultados. Eso es responsabilidad del médico, y darlo tú —aunque sea con buena intención— pone en riesgo al paciente y al consultorio.
Si un paciente pregunta algo clínico ("¿puedo tomar esto?", "¿este dolor es normal?", "¿qué significa mi estudio?"), la respuesta correcta es escalarlo al médico: hazle saber al paciente que lo consultarás con el médico y pásale la pregunta a él. Nunca improvises una respuesta clínica.
El chat NO es para urgencias
Importante: el chat no es un canal de urgencias. Ante una emergencia, el paciente debe llamar al 911 o acudir al servicio de urgencias más cercano, no esperar una respuesta por chat. Si detectas un mensaje que suena a urgencia, indícale al paciente que llame al 911 de inmediato y avisa al médico.
Los formularios de pre-consulta
Antes de una cita, el paciente puede llenar un formulario de pre-consulta con información que le sirve al médico para preparar la consulta. Tú puedes revisar si el paciente ya lo respondió y ver que su cita esté completa por ese lado.
No te toca interpretar ni completar esa información: es para el médico. Tu apoyo es de seguimiento: confirmar que el paciente lo llenó y, si no, recordárselo con amabilidad antes de su cita.
Las reseñas
Las opiniones de los pacientes ayudan a la reputación del consultorio. Se piden automáticamente después de una cita atendida, así que no tienes que solicitarlas a mano.
Lo que sí puedes hacer es moderarlas: ver las opiniones que llegan y ocultar alguna si es claramente inapropiada (ofensiva, spam, ajena al servicio). Modera con criterio: una opinión crítica pero legítima no se oculta; ocultar solo lo que de verdad no corresponde. No se editan las opiniones, solo se muestran u ocultan.
Los recordatorios de cita
Para que los pacientes no olviden sus citas, ControlMed envía recordatorios automáticos antes de cada cita. No tienes que mandarlos uno por uno: el sistema lo hace solo.
Lo que sí puedes ajustar es el canal por el que se envían (por ejemplo, correo o WhatsApp), desde la sección de Recordatorios. Mantén actualizados el teléfono y el correo de los pacientes para que esos avisos les lleguen bien; eso lo cuidas al dar de alta o gestionar pacientes.
En resumen
Tu trato con el paciente suma mucho al consultorio: eres la cara amable que coordina y resuelve. La única línea firme es la clínica: dudas de salud, al médico. Con eso claro, tu atención hace que la experiencia del paciente sea ágil y cuidada.
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